Basilio Moreau dio una regla
de vida a un grupo de mujeres. Al principio, ellas ayudaron a
los sacerdotes y hermanos en el trabajo doméstico. Más
adelante debido a muchos pedidos de colaboración, ellas
se prepararon para enseñar y cuidar a los niños.
Estas mujeres fueron las Marianitas de Santa Cruz, y en 1841 la
primera Marianita recibió el hábito religioso. Las
Marianitas tomaron como devoción la devoción a María
Madre de los Dolores.
La primera mujer en tomar
la dirección de las Marianitas, fue Leocadie Gascoin, quien
recibió el nombre religioso de María de los Siete
Dolores.