"Para que Jesús sea conocido, amado y servido" . B.Moreau

Nuestro Carisma

A través del mundo, somos educadoras animadas por el Espíritu de Jesús, con compasión y audacia, tenemos el entusiasmo de despertar los espíritus y los corazones, de liberar la vida, de suscitar la esperanza para construir con otras y otros un mundo de justicia y de paz. Nos dedicamos a la educación liberadora, obra de resurrección, en cualquier forma de servicio.

 

Nuestra espiritualidad

La espiritualidad de las Hermanas de Santa Cruz como manera de ir a Dios y a los otros está compuesta de tres dimensiones:

Para la vida personal: identificación con Jesucristo,
Para la vida de comunidad: unión de corazones en el amor,
Para la vida apostólica: audacia para la misión.
   
 
 

Nuestra vida de oración

“Para ser apóstoles según su vocación, sean primero personas de oración” (Basilio Moreau).
La oración de las Hermanas de Santa Cruz, está en el corazón de la relación de intimidad a la que Dios nos invita en la vida religiosa. Consiste en mirar a Dios, escuchar a Dios y cooperar a la voluntad de Dios siguiendo a Jesucristo.

 

Nuestra vida de comunidad

El espíritu de comunidad propuesto por el P. Moreau a las Hermanas de Santa Cruz es un espíritu de unión. La felicidad de la vida de comunidad está ligada a la calidad de sus lazos fraternos. La unión de corazones se edifica y se expresa por la actitud de confianza y de apertura de cada una, por los gestos de amistad, de reconocimiento y de perdón.